Proyecto de la lechuza – Projet chouette

Proyecto de la lechuza – Projet chouette

Este bimestre, el salón de primer grado trabajó alrededor de un gran proyecto, para aprender sobre las lechuzas. Ese proyecto nació de las preguntas de los alumnos, después de enseñarles a dos lechuzas que comparten nuestro colegio. Cómo es esa ave?, Por qué nunca la vemos volar o moverse de la rama?, Qué comerá?, fueron algunas de las preguntas que tuvieron los alumnos en un inicio.

Frente a tanta curiosidad, se aprovechó la clase de ciencias, de francés y también de arte para descubrir quién es la lechuza. Y porque muy a menudo, la gente las confunde con los búhos.
Es así cómo a inicios de setiembre, los alumnos de primer grado descubrieron cómo vive, dónde vive, qué come la lechuza y cómo poder diferenciarla del búho. Ellos ahora les pueden explicar, para que a su vez, ustedes conozcan la diferencia entre el buho y la lechuza.

A través de varios textos, cuentos y videos, los alumnos pudieron resolver muchas de sus preguntas, y saciar su curiosidad. Así, descubrieron que las lechuzas son carnívoras, y comen el animal entero, sin embargo su estómago no puede digerir todo, por lo cual va a regurgitar lo que en francés se llama “pelotes de réjection”, en español egagrópilas. Teniendo a dos lechuzas siempre en el mismo árbol, pensamos, debe de haber esas pelotes de réjection en la zona.  Vino a ayudarnos con este tema Mauricio Ugarte, quien enseñó a Fred, nuestro Jefe de mantenimiento, donde las podíamos encontrar. De allí, con los niños, bajamos debajo del árbol y encontramos varias.  Esa semana realizamos un trabajo bien interesante, pues cada niño pudo observar, y disecar una de esas pelotes de réjection para ver que habían comido las lechuzas que vemos.  ¡Fue un trabajo que les encantó, que les pidió mucha precisión y mucha paciencia!

 

 

Una tarde, cuando estábamos observando a las lechuzas en su árbol y los alumnos aun no sabían tantos sobre ellas, algunos estaban conversando y se preguntaban el por qué nunca las veían moverse, que era porque vivían de noche, y entonces dijeron que nos tendríamos que quedar una noche para poder verlas. Escuché, pero no comenté nada,  la idea empezó a germinar.  ¿Por qué no organizar una noche de las lechuzas con los alumnos?

Y es así como el día 27 de septiembre, 22 alumnos de 1er. grado se quedaron en el colegio para vivir una gran experiencia. Después de un día fantástico, pues se celebró el día del estudiante, donde los alumnos disfrutaron muchísimo, nos quedamos en el colegio.  Con emoción y entusiasmo (quizás un poco menos por parte de los papás que dejaban a sus hijos por primera vez), se despidieron de sus papás y empezamos un nuevo día.

 

 

Esa tarde, temprano, realizamos talleres de manualidades, y después vivimos un gran momento. Una de las lechuzas estaba muy cerca en el colegio, y la pudieron observar con sus binoculares. La seguimos a donde se movía, hasta que las dos lechuzas se encontraron en los piquetes del alambrado del colegio, y salieron a cazar.

 

 

Los alumnos disfrutaron también muchísimo de la cena que se les propuso, y muy felices y cansados, se fueron a dormir, después de escuchar un cuentito… ¡que trataba de una lechuza obviamente!

 

 

Después de una buena noche de sueños (para los niños, no tanto para los adultos!!), los alumnos despertaron rodeados de sus amigos, y fue una sensación muy agradable para ellos. Comieron un rico desayuno e hicimos varios juegos, hasta el momento que se fueron muy felices con sus papás, con miles de cosas por contar.

 

 

Fue una experiencia increíble, y ya nos piden repetirla…

Para cerrar ese lindo proyecto, los alumnos están preparando una exposición, a la cual estarán todos invitados a pasar, a partir del 10 de octubre.