Bicentenario del nacimiento del gran poeta francés Charles Baudelaire

Bicentenario del nacimiento del gran poeta francés Charles Baudelaire

Pasados casi dos siglos desde la publicación de Las flores del mal, no hay duda de que Baudelaire fue el más grande poeta francés del XIX, aunque no fue tan reconocido en su tiempo pero hoy en día se le conoce como uno de los grandes poetas franceses.

Flaubert dijo que Baudelaire había encontrado la manera de inyectar nueva vida al romanticismo. Irrumpió en la escena literaria francesa con una propuesta original en su estilo y en su estética. Escribió unos cuantos libros y sufrió la moral de una época que no comprendió su genialidad.  Hoy es reivindicado como uno de los grandes autores de la historia moderna.

Les ofrecemos uno de sus más célebres poemas:

 

L’Albatros

«Souvent, pour s’amuser, les hommes d’équipage
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.

À peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l’azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d’eux.

Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule!
Lui, naguère si beau, qu’il est comique et laid!
L’un agace son bec avec un brûle-gueule,
L’autre mime, en boitant, l’infirme qui volait!

Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l’archer;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l’empêchent de marcher.»

 

El albatros

“A menudo, para divertirse, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, vastos pájaros de los mares,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al barco que se desliza sobre los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas de cubierta,
Que estos reyes del azul, torpes y avergonzados,
Dejan que sus grandes alas blancas se arrastren
Penosamente al igual que remos a su lado.

Este viajero alado, ¡qué torpe y débil!
Él, otrora bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Aquél quema su pico con una pipa,
Otro imita, cojeando, al inválido que una vez voló!

El Poeta se asemeja al príncipe de las nubes
Que frecuenta la tormenta y se ríe del arquero;
Exiliado sobre el suelo en medio de las burlas,
Sus alas de gigante le impiden ya marchar.»