La Cuna Amistad Peruano-Francesa / Les crèches “Amitié franco-péruvienne”
Por: Jimena, Nicolas M. y Aleiah
Este 23 de junio del 2022, Iris Apaza nos contó sobre su situación actual y de cómo lleva su vida. Iris, de 49 años, nos comenta que trabaja como ambulante ganando un promedio de S/.600. Sus hijas se quedan en la cuna, donde les dan las tres comidas y las cuidan, mientras ella trabaja.
Iris nos cuenta que trabaja desde los 4 años, ya que su padre era muy irresponsable y gastaba el dinero en alcohol, por lo que en su casa no alcanzaba para las 3 comidas. Ella salía a trabajar con sus hermanos mayores y su madre. Además, abandonó sus estudios a los 15 años para ayudar a mantener a su familia y que no les faltara nada. Cuando convivía con el padre de su hija, se repitió el mismo ciclo de su infancia. Así que cuando su hija tenía 4 meses de edad decidió cambiar su vida y separarse de su pareja el cual la maltrataba a tal punto de romperle las costillas.
Lamentablemente, su primera hija tiene un trastorno de cambio de personalidad y a la segunda le diagnosticaron una enfermedad crónica renal en la cual el 50% de sus riñones dejan de funcionar, también uno de sus sobrinos nació con un dedo de más lo que hacía que se le dificulta caminar, pero se le pudo operar.
Cuando su hija tenía 4 años, en el colegio Hermanas de la Caridad, informaron a Iris que ya no había cupo para cuando la niña tuviera 5 años y le recomendaron la cuna. Iris busco y preguntó hasta dar con la cuna, donde a su hija, nieta y sobrinos pueden estar seguros, tranquilos y crecer bien. Aquí les dan las 3 comidas, medicamentos y lo necesario para que ella pueda trabajar tranquila.
A Iris le gustaría retomar sus estudios, pero se enfoca en sacar adelante a su familia primero.
Iris pudo confiar en la cuna al ver que su hija salía feliz. Además, a ella le importa mucho la educación y la salud de sus hijas antes de poder mejorar su situación personal actual, así que para que puedan tener una n tener una vida sana, se propuso pagar un seguro de 200 soles por mes, quedando así 400 soles para lo que queda.
Iris nos cuenta que en Arequipa hay muchas personas que desean salir adelante y cambiar su situación. También ella nos da unos consejos:
– Estudiar porque nuestros padres nos están dando una extraordinaria oportunidad.
– Esforzarnos para cambiar el mundo.
– Que no nos dejemos llevar por las actitudes.
– Cambiar la mirada y no solo enfocarse en sí.
Nuestro proyecto es hacer donaciones de ropa, mantas, comida entre otras cosas para ayudar en lo que se pueda con lo que se pueda a las demás familias que están en esta situación y asimismo ir a apoyar con el trabajo y distracción de los niños cuando la situación actual de covid mejore.
Como Iris nos dice: “Cada gesto de apoyo es un grano de arena para la contribución”.
Las donaciones serán recibidas en el local del colegio Peruano-Francés Antoine de Saint-Exupéry o en la Alianza Francesa de Arequipa (Calle Santa Catalina 208).
Par : Jimena, Nicolas M. et Aleiah -5ème
Ce 23 juin 2022, Iris Apaza nous a parlé de sa situation actuelle et de la façon dont elle mène sa vie. Iris, 49 ans, nous dit qu’elle travaille comme marchande ambulante et gagne en moyenne S/.600. Ses filles restent dans la crèche, où elles reçoivent trois repas et s’occupent d’elles pendant qu’elle travaille.
Iris nous dit qu’elle travaille depuis qu’elle a 4 ans, car son père était très irresponsable et dépensait l’argent en alcool, donc à la maison il n’y avait pas assez pour 3 repas. Elle est allée travailler avec ses frères aînés et sa mère. De plus, elle a abandonné ses études à l’âge de 15 ans pour aider à subvenir aux besoins de sa famille pour qu’elle ne manque de rien. Lorsqu’elle vivait avec le père de sa fille, le même cycle de son enfance se répétait. Alors quand sa fille avait 4 mois, elle a décidé de changer de vie et de se séparer de son compagnon qui la maltraitait au point de lui casser les côtes.
Malheureusement, sa première fille a un trouble du changement de personnalité et la seconde a été diagnostiquée avec une maladie rénale chronique dans laquelle 50% de ses reins cessent de fonctionner. L’un de ses neveux est également né avec un doigt supplémentaire au pied, ce qui lui a rendu la marche difficile mais il a été opéré.
Quand sa fille avait 4 ans, à l’école des Sœurs de la Charité, Iris a été informée qu’il n’y avait pas de place pour elle et c’est là qu’elle a entendu parler des crèches. Iris a cherché et demandé jusqu’à ce qu’elle les trouve. C’est un lieu où sa fille, sa petite-fille et ses neveux peuvent être en sécurité, calmes et bien grandir. Ici, ils leur donnent les 3 repas, les médicaments et le nécessaire pour qu’elle puisse travailler en toute tranquillité.
Iris aimerait retourner à l’école, mais elle se concentre d’abord sur l’éducation de sa famille.
Iris a pu faire confiance aux crèches quand elle a vu que sa fille en sortait heureuse. De plus, elle se soucie beaucoup de l’éducation et de la santé de ses filles avant de pouvoir améliorer sa situation personnelle actuelle, afin qu’elles puissent avoir une vie saine. Elle a décidé de payer une assurance de 200 soles par mois, et n’a plus que 400 soles pour vivre.
Iris nous dit qu’à Arequipa il y a beaucoup de gens qui veulent aller de l’avant et changer leur situation. Elle nous donne également quelques conseils :
– Étudier parce que nos parents nous offrent une opportunité extraordinaire.
– Nous efforcer de changer le monde.
– Que nous ne nous laissions pas influencer
– Ne pas se concentrer uniquement sur soi.